ENTREVISTA EXLUSIVA CON LA SEÑORA “GRACIELA SOSA”, MAMA DE “FERNANDO BAEZ SOSA” BRUTALMENTE ASESINADO EN EL BOLICHE “LE BRIQUE” EL 18 DE ENERO DEL AÑO PASADO.

Me recibió en su Departamento del barrio de Recoleta y en una ENTREVISTA EXCLUSIVA y llena de dolor me contó cómo son sus días sin Fernando a un año de su muerte…
Primero voy a hacer un resumen de la entrevista con FOTOS EXCLUSIVAS del dormitorio de FERNANDO, su cama, sus retratos, su computadora y otros objetos que nunca se tocaron desde la noche que viajó a la costa y en las próximas horas voy a subir la entrevista completa, llena de dolor, de lágrimas, la voz de Graciela que durante toda la nota no podía parar de llorar…

Quiero comentarles que en 17 años de Periodismo fue la nota mas triste que me toco realizar. LA NOTA LA VOY A SUBIR EN AUDIO. DURACIÓN: 18 MINUTOS…
Me dijo entre tantas cosas:
“Es muy difícil lo que estamos viviendo con mi esposo Silvino, no hay nada que pueda curar este dolor tan grande que tenemos en nuestros corazones. Estamos apuñalados y sangrando día a día. Todavía no puedo creer que Fernando no esté con nosotros”… (lágrimas en sus ojos).

“Se aproxima el cumpleaños de nuestro hijo y ya no lo vamos a poder festejar. En épocas pasadas para esta fecha ya estábamos organizándolo como a él le gustaba y hoy tenemos que lamentar su ausencia. Siempre se hacían 2 reuniones, una con sus amigos y otra con la familia. Hoy nos encontramos en esta casa vacía con los recuerdos de él”… (Graciela llora mucho y no puede hablar).
“A veces pensamos con Silvino que se fue a un largo viaje pero al rato caemos en la realidad y nos decimos que Fernando ya no vuelve. Nuestra casa está vacía, con dolor, pena y lágrimas”…

Al preguntarle como es un día de sus vidas desde que Fernando no está. Me dice:
“Es muy difícil, tratamos de darnos fuerzas el uno al otro pero a veces los dos estamos destruidos y ni podemos hablar. Nos acostamos y no podemos a veces levantarnos de tanto dolor. Recordamos los bellos momentos que compartíamos en familia”. (Graciela hace un alto, no puede hablar).

Le pregunto como se enteraron la noche del 18 de enero del año pasado. Me dice:
“Tipo 6 de la mañana suena el teléfono en casa. Yo tenía que ir a mi trabajo y mi esposo también. Atiendo mi celular y era la mamá de un amigo de Fernando que me preguntó qué estaba haciendo. Me sorprendió la pregunta y me dice que Fernando había sufrido un accidente y que lo estaban llevando al Hospital. Me agarró una desesperación difícil de explicar. Le digo a Silvino que se prepare que nos íbamos a Villa Gesell”…

“Traté de comunicarme con Julieta, la novia y sus amigos pero nadie me daba una explicación, solo que vieron una ambulancia que se llevaba a Fernando. A los pocos minutos suena de vuelta mi celular y era un Comisario. Se me paralizó mi cuerpo y le pasé el teléfono a Silvino. Ahí le dan la noticia que nuestro hijo había fallecido”…
(Graciela se larga a llorar desconsoladamente) Le agarro la mano y la trato de consolar. Momento muy duro de la entrevista…

“Le grito a SILVINO, decime que es mentira, decime que es mentira, nuestro hijo no murió, nuestro hijo no murió”…
Al preguntarle como era Fernando, me dice:
“Era un ser maravilloso, bueno, lleno de vida. Había entrado a la Facultad de Derecho, quería ser Abogado. Se había puesto de novio con Julieta, se amaban y en un minuto le arrebataron la vida, sus sueños, sus ilusiones”… (Graciela sigue llorando)…

Le pregunto qué le diría si tuviese de frente a los asesinos de su hijo. Me responde:
“Les diría por qué asesinaron sin piedad a nuestro hijo sin posibilidad de defenderse, le tendieron una emboscada y lo mataron salvajemente. Ya en el suelo le decían que se le levante, que no se haga el lindo y lo seguían pateando en la cabeza. Agonizaba y le seguían pegando”…

“Quiero que paguen lo que le hicieron a Fernando, que terminen sus vidas en la cárcel. Ellos por lo menos respiran y viven, Fernando está en una tumba para siempre. Para nosotros la vida ya no tiene sentido, ya no sirve que trabajemos, no tenemos fuerzas para seguir. Antes llegábamos a nuestra casa y podíamos estar los 3, hoy llegamos y es soledad, tristeza, dolor agudo”…

Después de agradecerle profundamente por esta entrevista tan triste, por haberme permitido sin conocerme que entre a su departamento y mostrarme todo lo de Fernando, le agarré su mano y le dije que no están solos, todo un país está con ellos esperando justicia por la muerte de Fernando. Me abrazó fuerte y sentí tanto dolor que no pude contener mis lágrimas…
Había estado con Graciela Sosa, una madre destruida por la muerte de su hijo a manos de salvajes asesinos y cobardes. Una nota muy fuerte que muchas veces tuvo que pararse por tanto dolor…